lunes, 25 de octubre de 2010

TAN CERCA DE LA VIDA




A pesar de no haber permanecido demasiado tiempo en el Japón, el autor de esta novela (Santiago Roncagliolo) describe de una manera totalmente acertada el tema de las relaciones en el Japón, tanto dentro de un ambiente de trabajo, en este caso La Corporación Géminis, como las relaciones entre las personas fuera de los ambientes laborales: su relación con Mai, con los compañeros en los momentos de relax, entre otros episodios.

Lo mismo sucede con la descripción del contorno: las calles, en especial el barrio de Roppongi y su asombro por encontrar la tienda “Don Quijote” abierta en pleno boulevard a altas horas de la madrugada y percatarse de que es una tienda en donde se podía de todo: detergentes, artículos de limpieza, juguetes, entre miles de artículos más, cosa que llama la atención a cualquier extranjero. Lo mismo que las otras imágenes que se describen: las esquinas de determinadas calles de Tokio invadidas por cosplays, los números que se presentan y los peculiares negocios que se inventan en el Japón. En la novela se menciona por ejemplo a uno en donde uno paga una cierta cantidad de dinero y es introducido a una habitación para rodearse de gatos de diferentes tipos y pasar un tiempo con ellos. No se a ciencia cierta si existe ese tipo de negocios allá, pero si existen snackus y burdeles temáticos no seria raro negocios en donde la compañía es pagada (en este caso compañía de gatos) sea apreciada y tenga demanda en un país en donde la soledad y el ensimismamiento es pan de cada día.

Tal es así que el tema central de esta novela esta basada en las relaciones humanas en un contexto como el Japón, en donde la lucha por la eficiencia laboral deshumaniza a las personas y en donde las personas se robotizan para ponerse de acorde con la sociedad en la que viven. Lógicamente, todo esto visto por los ojos de un latino o extranjero del mundo occidental crea una serie de sentimientos encontrados, tanto como para crear un thriller psicológico como se define a esta novela.

Un punto aparte merece la utilidad de la técnica literaria de la segunda persona para referirse a Mai. Como en la novela de Vargas Llosa “El paraíso en la otra esquina”, en donde los personajes de Flora Tristán y Paúl Gauguin son mencionados por el narrador omnisciente (Vargas Llosa) utilizando la segunda persona para entrar en la intimidad de ellos y describirlos como una voz que se habla a si misma (cosa que ocurre cuando nosotros meditamos, nos desdoblamos) esta técnica literaria aparece también en la novela de Roncagliolo desde los primeros capítulos creando un efecto interesante en el desarrollo de la trama.

Puede ser que ahora veamos las relaciones humanas en un contexto como el japonés de una manera extraña y ajena, pero que años más tarde lo veamos como algo común en nuestra vida cotidiana.

Quizá sea esta novela una lectura adelantada a nuestro tiempo. Pero al final si la tecnología va a marcar el desarrollo de la humanidad, el precio que debemos pagar sea algo parecido a lo que se describe en la novela y nos hará reflexionar de que estuvimos “tan cerca de la vida”

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