lunes, 17 de enero de 2011

REMEMBRANZAS DEKASEGIS

La semana pasada asistí a la conferencia organizada en la APJ acerca de la respuesta del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar social del Japón ante el problema que viven los miles de trabajadores dekasegis en la actualidad.


El expositor, el Sr Yutaka Nada nos mostró una serie de ayudas y medidas que tomó su ministerio para hacer frente a la crisis: aumento de los traductores en las oficinas gubernamentales para conseguir empleo, cursos gratuitos de japonés, cursos técnicos (computación, soldadura, etcétera) a bajo costo y la otrora ayuda del retorno (que finalizó en marzo del 2010).

A pesar de la velocidad de la comunicación vía internet o teléfono, avisé a amigos dekasegis para que comentaran al respecto y le trasmitan sus inquietudes y opiniones al Sr Nada, pero lamentablemente la capacidad de respuesta de ellos fue un tanto lenta a comparación de la velocidad con que hacen los japoneses las cosas. Me hubiese gustado que el Sr Nada se llevara una edición impresa de este periódico con el testimonio de nuestros compatriotas en el Japón.

Me sitúo en diciembre del 2008: ya nos habían avisado que hasta el fin de mes trabajábamos, que la situación estaba mal, que era mejor que retornemos a nuestros países, que Japón ya fue. Despidos masivos, no tenía ni diez meses trabajando en esa fábrica de Shizuoka, como es tradición los mas nuevos éramos “carne de cañon”, ni los brasileros más pateros de mi línea se salvaron…el frío del invierno japonés hacía más deprimente aún la noticia, despidos masivos, colapso total en la prefectura y en el país, llamadas telefónicas a Gunma, Saitama, Tochigi, Kanagawa: ¿hay trabajo por allá?...no, si por aquí están despidiendo gente también…sonaba el reloj cada mañana y a ir a trabajar como zombies, con toda la incertidumbre y preocupación a cuestas, ya todo era limpieza, las líneas de montaje detenidas, los jefes no sabían donde mandar a tantos…¿Quién es ese negrito que anda saliendo en la televisión?, los japoneses con los que uno se comunicaba de cierta manera, ya no saludaban, ahorro total de ahora en adelante, ¿sigues tomando refrescos del hambaiki?, toma agua mejor, la gente consternada, cada uno contando sus casos, en español, portugués o portuñol, al final todo era lo mismo, la misma carga de preocupación. ¿Por qué la televisión se preocupa más de las elecciones de Estados Unidos y no de su país? Los brasileros revoltosos corrieron la voz: ¡hay que unirnos al sindicato! ¡Reclamemos nuestros derechos! Después de la fabrica a navegar en internet, en el chat todos con la misma preocupación, todos hasta cierta fecha trabajaban o ya estaban cobrando el seguro de desempleo, las familias brasileras durmiendo en carros, desafiando al invierno japonés, ¿es verdad eso o son rumores a los que están acostumbrados estos bracos? En el eki de Hamamatsu se acercaban a pedir unas monedas, 200 o 300 yenes para el desayuno o la comida del día, eran en su mayoría brasileros, bolivianos o peruanos. El Hello Work estaba colmado de gente, después de una larga espera: “llena la ficha que nosotros te llamamos”. ¿Obama salvará al mundo? Los días pasaban y la ansiedad aumentaba, ya con dos sueldos juntos alcanza para el pasaje, cierra bien la puerta del apato, se escucha que están entrando a robar, vamos a vender todo en la tienda de segunda…500 yenes por el televisor, 1000 yenes por la computadora, más se gasta en el pasaje, ya no hay que ir a la fabrica, vamos a la oficina del sindicato, ellos nos ayudaran, suena el celular ¿tienes línea todavía? Son esos amigos que solo se acuerdan en situaciones difíciles, no, aquí no hay trabajo, ya se jodió Hamamatsu y sus alrededores, aquí los negocios de bracos están siendo asaltados por brasileros mismos (no pueden asaltar tiendas de japoneses por que no hablan el idioma), en las granjitas y parcelas de los alrededores los japoneses se quejan que vienen por las noches y se llevan sus chanchitos, sus verduras y sus frutas (así es el invierno, el frío da mas hambre ¿no?), en Shizuoka no hay ningún tipo de trabajo, el que lo tiene está con suerte y trabajando mas asustado que nunca. Entonces si no hay trabajo, préstame un billete. Ya, yo te llamo. Hay que juntar para pagar los servicios del mes, agua, arroz y el pollito envasado que rebajan a las nueve de la noche en el supa, nada mas eso comemos, ¿te fumas una cajetilla de Mild Seven al día?, no, una cajetilla para cada tres días, fumados hasta el filtro. Suena el teléfono, llamada de Lima, ¿Qué pasó con la remesa del mes? Las iglesias evangélicas y católicas ya empezaron a hacer olla común ¿o sea que antes de diciembre ya había gente pateando lata?, sí y fulano y sutano ya se quedaron sin apato, ¿tienen sitio por allí?, nicagando, diles que tenemos muchas cosas, que el contratista no quiere gente aquí ¿ya separaste tu pasaje? Dicen que en cualquier momento se terminan ah, y el vecino reclamándole al que le viene a dejar la comida: ¿y que pasó con mi obento?, que raro si yo lo dejé colgado como siempre en tu puerta, y el sindicato, reunión, a pintar pancartas, a reclamar nuestros derechos, a repartir volantes no solo en Hamamatsu, en Toyohashi, Toyokawa también, todo ese lado nos encargamos, no vayan a la fabrica que pierden el tiempo, total si ya los botaron, la gente de la urbanización quieren levantar merca del supa ¿se apuntan como campana? Pásale la voz a Nelson, el que sacó el carro del año a crédito, ese ya se fue con su carro hasta Narita y de allí no paró hasta su casa en el Brasil, puta mare por gente así es que nos cagan a todos los extranjeros, estos ponjas son capaces de pararnos en el aeropuerto y no dejar salir al que tenga deudas...¿tú crees?

La reunión del sindicato, la contratista dice que regresen dentro de un mes, ya, no hay opción, preparemos la gran marcha, en el centro de Hamamatsu, mucho abuso, no te van a pagar los meses que te deben, si estas de arubaito nomás, por allí dicen que Lula va a mandar dos aviones para recoger a su gente…que mande más y se lleven a todos estos bracos, mucho bulto hacen, de pasada así saldrán algunos trabajitos, ¿ya sacaste tu visa de transito por Estados Unidos? Te la tramitan por 20000 yenes por siaca. Ta mare, no se si voy a tener para comer la otra semana. ¿Fueron del sindicato a hablar con la contratista?, si dicen que habrá otra reunión, ¿tú crees que devuelvan un salario por año trabajado?, no lo sé, pero aquí te dicen el otro mes, el otro mes y la plata se gasta, mejor no gastes y regrésate al Perú. Apropósito, ¿Qué van a comer para navidad?, he leído que el Arco Iris manda pavos y lechones a domicilio.¡Ta que cachaciento eres!, y ¿ya llamaste a los números de contratistas que te pasaron?, sí, la clásica, yo te llamo, y ¿el Hello Work?, ¿Qué? ¿todavía crees eso?, mañana es la marcha en Hamamatsu, reunión previa, de allí a marchar, ¡Toyota Yameru! ¡Honda Yameru!, bastante gente, familias enteras que llevan a sus hijos aún en brazos y coches, dicen que hay policías encubiertos, brasileros, peruanos, bolivianos, gente que reclama lo justo ¿serán escuchados? ¿Y las piedras? ¿Y las bombas lacrimógenas?... ¡tú crees que estas en Perú! ¿No? Por primera vez en mi vida extraño mi patria, ya quisiera estar allá. Ya el billete se va como agua, el pasaje, las maletas por el kuroneko, terminal 2 de Narita, ya tramité la visa americana, ¿te vas en shinkansen o en bus?, caballero en bus, el shinkansen es muy caro, ¿devolverán la plata los de la contratista?, anda nomás brother, anda nomás, ¡pero dice que el gobierno está dando pasajes gratis de retorno!, hasta que salga eso yo ya estoy en la calle y no quiero pasar frío, abrazos, ¡nos vemos en Lima!, saludos a todos, suerte. Veinticuatro horas de vuelo, uno no regresa con alegría sino prácticamente huyendo de una crisis. ¿Y ahora que voy a hacer en Lima? Solo encomendarme a Dios.

Esta lluvia de recuerdos de los últimos meses en el Japón hace que cuando se trate el fenómeno dekasegi me sienta identificado con los que se quedaron y la siguen luchando por allá. Muchos con familias, con deudas, con problemas inimaginables, con presiones, tensiones, angustias y demás.
A través del internet yo solo le trasmito a mis amigos y familiares del Japón una sola recomendación, dada por el mismo Dios: “ayúdate que yo te ayudaré” que hago extensiva a todos los lectores que quieran trasmitirle algún mensaje a sus familiares y amigos del Japón, por que si van a esperar que alguien haga algo por ellos están bien equivocados. La crisis afecta a todos, no solo a los dekasegis, millones de japoneses viven entre deudas y falta de oportunidades, además de los ciudadanos de Europa y America, y ellos no tienen otro lugar a donde ir, al menos los dekasegi tienen sus países de origen. Acá no falta techo, casa y comida ¿o alguien ha visto un ex -dekasegi viviendo en un parque o en la calle?

Hagamos la voluntad de Dios pero obedeciendo aquella frase que nos trasmitió: “ayudate, que yo te ayudaré”.

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